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lunes, 30 de agosto de 2010

Aventuras en el Bosque // ¡El Mono Kimono toca el tambor!



¡Pom! ¡Pomporrompom!
El bosque retumba...
-¿Qué ruido es ese? Me voy a volver majara con tanto jaleo- protesta Señor Topo.
¡Pom! ¡Pom! Pomporrompom!
El señor Topo salió de su madriguera ¡tenía que enterarse qué era ese ruido! Siguiendo el sonido llegó al árbol de Kimono. El ruido era tan fuerte que por más que señor Topo gritaba a su vecino, éste no se enteraba de nada. Kimono no paraba de tocar un viejo tambor. Acababa de encontrarlo en lo más profundo del bosque de los duendes traviesos, nunca nadie había llegado tan lejos.
-¡KIMONOOOOO! ¡KIMONOOOOOO!- gritaba Topo tan fuerte como podía.
Llegaron más vecinos tras el estruendo. Pelusilla lanzó una nuez con intención de dar al tambor, pero el cogote de Kimono se cruzó en el camino del fruto…
-¡Ayyyyyyy!- gritó el mono, miró abajo para ver quién le atacaba y fue entonces cuando vio a un montón de vecinos enfadados mirándole…-¿Por qué me atacáis? ¿Acaso voy yo a molestaros a vuestra casa?
-¡NOOOOOO! Nos molestas desde la tuya ¿Acaso estás sordo? ¡No hay quien pare tranquilo con tanto ruido!- contesta señor Topo muy, pero que muy enfadado.
-¡Eres un Merluzo! ¡No hay quien pare en el vecindario!- grita Pelusilla furiosa
-¡Pero si estoy tocando música! No sabéis apreciar el arte- les explica Kimono sin entender tanto enfado.
-¿Música? ¿Eso es música? ¡Pero si yo pensaba que se estaban cayendo las montañas!- gruñe señor Topo

-Vale ya lo dejo, no pretendía molestar- dijo Kimono decepcionado por no poder tocar su tambor. A él no le parece que sea para tanto.

**********

Panda había pasado todo el día en la ciudad visitando a su tía Pipina, estaba un poco cansado del viaje. Pensó tumbarse un rato antes de salir en busca de sus amigos…
¡Pomporrompo! ¡Pom! ¡Pom! ¡Pom!
-¡Ay que susto!- gritó Panda -¿Qué es eso?- se levantó de la cama para ir a ver de dónde provenía el escándalo. En el camino se encontró a Pelusi con Topo y unos cuantos vecinos más, parecían estar discutiendo sobre algo que les tenía enfadados.
¡`Pomporrompompompom! ¡Pompompom! ¡Porrompompom!
-¡Esto no puede seguir así! ¡Tenemos que hacer algo ya!- dice Cuchufleta con determinación.
-¿Qué está pasando aquí? ¿Y qué es ese ruido tan espantoso?- pregunta Panda al grupo.
-Kimono ha encontrado un tambor y no para de hacer ese ruido, había prometido parar, pero al parecer el ruido le ha afectado el cerebro. ¡O para o no me quedará más remedio que irme de aquí!- Explica Topo al oso.
-¿Por qué no hacemos lo mismo que Kimono? Tal vez al escuchar mucho ruido comprenda…- alegó Panda
Después de un rato decidieron que la idea del oso era la más acertada…

**********

Kimono limpió su tambor y vio unas letras en el lateral “No podrás resistirte a mi encanto, sólo serás feliz tocando”
-Cuánta razón tiene esta frase… cada vez me gusta más tocar el tambor- dicho esto se metió en la cama a descansar. Nada, no podía dormir, su cabeza sólo pensaba en tocar el tambor. A las cinco de la madrugada ya no pudo más…
¡Pom! Pompom! ¡Porrompompom!
-¡Bastaaaaaaaaaaaa!- gritó Cuchufleta desde su casa
Kimono salió al exterior tocando sin parar…
-¡Kimono si sigues así te impondré un castigo!- gritó señor Topo – ¡No puedes molestar de esa manera, estás faltando al respeto y a la convivencia!- concluyó.
-¡No puedo parar! El tambor me hipnotiza…seguro que es de alguno de esos duendes traviesos del bosque… ¡Socorroooo!
Kimono tocaba y tocaba, estaba agotado ¡necesitaba dormir! ¿Por qué seguía tocando entonces?
-Señor Topo creo que esto es un caso muy especial, tal vez deberíamos llamar a la cabra Kika. Suele ser de mucha ayuda en casos extraños como éste- argumentó Cuchufleta desesperada ante la situación.

**********

La cabra vivía bastante alejada, en lo alto de la montaña, como siempre hace mucho frío en esa zona, el elegido para la misión fue Panda. Salió en su busca esa misma mañana.
La cabra estaba cantando en lo alto de una roca:
-“Soy una cabra lecheraaaaaaa” “Te doy leche merengadaaaaaa” “Hay que cabra tan saladaaaaaaaaa, tolon tolon”
-Buenas tardes señora Kika- saludó Panda tratando de disimular la risa, por lo mal que cantaba la cabra.
-¡Panda! Qué alegría verte por aquí- contesta Kika muy contenta…en realidad ella siempre está contenta.
Panda le explicó el motivo de su visita…
-¡No sabemos que hacer! Kimono pide socorro porque no puede parar de tocar- dice Panda lleno de confusión.
La cabra lo acompañó al bosque en seguida. Cuando llegaron ya era de noche…
Kimono seguía haciendo ruido, mientras Pelusilla no paraba de llorar y Cuchufleta paseaba de un lado a otro. El señor Topo había metido la cabeza en su madriguera debajo de la almohada.
¡Todos estaban desesperados!
-¡Vecinos ya he llegado!- saludó la cabra- creo que sé lo que le pasa a Kimono.
Todos salieron a su encuentro.
¡Pomrropopom! ¡Porompompero!
-¡Por favor Kika ayúdame! Este tambor no me deja parar- suplica Kimono
-El tambor tiene un hechizo- confirmó Kika
¿Un hechizo? Preguntaron todos al unísono.
-Sí, Kimono se adentró en el bosque de los duendes traviesos, cogió el tambor sin preocuparse de a quién pertenece. Los duendes protegen sus cosas con un hechizo…
-¡Siiii! El tambor tiene una frase que dice “No podrás resistirte a mi encanto, sólo serás feliz tocando”- dijo Kimono exhausto.
Kika les explicó que había que devolver el tambor a su lugar de origen, sólo así volvería la calma al bosque. Les pidió que acompañaran a Kimono, para evitar alguna que otra travesura de los duendes…

**********

Panda, Pelusilla, Cuchufleta, Topo y Kika acompañaron a Kimono sin dormir, salieron esa noche a devolver el tambor ¡eso sí, con los oídos tapados!
¡Todos estaban muy asustados! Era la primera vez que entraban a un lugar como ese de noche y encima haciendo ruido.
Un hombrecillo verde con orejas puntiagudas les cortó el paso.
-Alto ahí gente de otro lugar. ¿Qué se os ha perdido en mi bosque?- pregunta el duende con una ceja levantada.
-¿Tu bosque? ¿Cómo puedes ser tan presuntuoso? Este es el bosque de los duendes…- contestó Pelusilla
-En este bosque sólo hay un duende, y ese soy yo… este es “el bosque del duende”, y ese tambor es mío ¡devuélvemelo ladronzuelo!
¡Pomporrompom! ¡Pompomrrompompero!
-Ojalá pudiera, por eso hemos venido ¿me puedes ayudar a dejar de tocarlo? ¡No puedo hacerlo yo solo por más que lo intento!- contesta Kimono sin aliento.
El duende empieza a dar vueltas alrededor de Kimono diciendo unas palabras muy raras…después sopló al tambor y ¡qué silencio!
¡Uffffff por fin!!!
-Mono esto te ha pasado por coger lo que no te pertenece sin permiso. Espero hayas aprendido la lección- riñó el duende a Kimono.
-Prometo no hacerlo nunca más ¡nunca más! Ya he tenido bastante…-contestó el mono moviendo mucho los brazos.
¡Hemos tenido bastante! Dijeron todos.

**********

Se despidieron cordialmente del duende, que prometió hacerles una visita al bosque, para enseñar a Kimono a tocar el tambor.
Esa noche por fin reinó la paz de nuevo y todos durmieron a pierna suelta.
Panda y Pelusilla estaban tumbados boca arriba en el claro que hay junto al río…
-¿Ves esa estrella grande? Te la regalo Pelusilla- dijo Panda a su amiga
-¡Ni hablar! Primero pide permiso en el cielo, a ver si vamos a meternos en otro lío- dijo Pelusi riendo
Se quedaron mucho rato disfrutando del silencio. Los demás ya estaban todos durmiendo ¡ Sobre todo Kimono!

Por cierto ¿Sabéis cómo se llama el duende? Sí, el dueño del tambor hechizado… ¿Ya lo habéis adivinado? Hay una palabra escrita de forma diferente por todo el cuento ¡Ese es su nombre!
Y Naranja anaranjado…este cuento ha terminado ¿Os ha gustado?
*Cuchu*



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viernes, 23 de julio de 2010

¡Cazando Ranas!

Carolina ya estaba esperando en el coche de papá con su hermano Erik al lado.


-Carol ¿vamos a cazar ranas? Yo quiero cazar una… ¿Y dónde la metemos? Necesita una casa o se morirá…. Papá tendrá que hacer algo…

-Erik ¡cállate un ratoooo! Primero tenemos que llegar al campo, y luego ya veremos qué pasa ¡tranquilízate! – gritó Carol que ya tenía la cabeza como un bombo.

-En marcha- dijo papá y arrancó el coche…

El trayecto se hizo un poco largo, aguantar a Erik más de una hora hablando y hablando era insufrible. Cuando llegaron Carolina se bajó emocionada. Los días de campo eran sus favoritos, en verano eran muy frecuentes…

-Vamos Erik que te llevo a la charca a por ranas. Que no se te olvide la red – dijo a su hermano.

Carolina conocía muy bien aquél lugar, y no había nada peligroso. Además ya tenía ocho años, cuatro más que su hermano. Sus padres le daban permiso porque la charca estaba justo al lado de donde se instalaban a pasar el día.

Las ranas estaban encima de unas piedras en el centro de la charca, estaban todas juntas tomando el sol… Había cinco y no se movían.

-¡Carolinaaaaa! ¡Carolinaaaaa! Mira cuantas ranas….nos vamos a hinchar!!! – gritó Erik sin poder creer lo que veía.

Las ranas se asustaron con sus gritos y empezaron a dar saltos cada una hacia un lado. En cuestión de un minuto desaparecieron.

-Chssssssssssss chssssssssss ¡silencio! – Dijo la niña en voz muy bajita – Si gritas las espantas, ahora tendremos que esperar a que vuelvan a salir ¡qué paciencia tengo que tener contigo!

Llevaban más de una hora esperando tumbados en el suelo, pero las ranas no salieron, Erik las asustó tanto que se no atrevieron a salir en toda la mañana.

-Niños vamos a darnos un baño – mamá les esperaba con las toallas en la mano.

Se fueron al río con sus padres y Carolina se divirtió mucho enseñando a nadar a su hermano. Le pusieron unos manguitos en los brazos para que flotara, pero cada vez que Erik se reía abría la boca y se tragaba el río jaja

Su papá les prometió que por la tarde iría con ellos a cazar ranas. Se fueron los tres mientras mamá se relajaba leyendo un libro.

-Chsssssss silencio ¿las veis? están detrás de aquellos juncos… no hagáis ruido mientras me acerco… – dijo el padre muy cauteloso.

Tiró la red y cazó tres ranas de una sola vez, con mucho cuidado las metió en una caja de plástico para que las mantuviera húmedas.

-Vivaaaaaa ¡hemos cazado tres ranas! ¡Hemos cazado tres ranas! – cantaba Erik dando vueltas alrededor de su padre.

-¡Qué bonitas papá! Ahora tendremos que preparar un estanque para ellas en el jardín ¡Serán las ranas más felices del mundo!

-Bueno las tendremos solo por unos días, su charca está contaminada y si no las sacamos morirán todas. Tengo que coger las dos que faltan ¿me ayudáis?

Tardaron toda la tarde hasta capturar las dos últimas. Cuando las metieron en la caja se quedaron todas muy calladas.

- Papá por qué no dicen nada? – preguntó Erik

-Están asustadas, será mejor irnos a casa. Mañana les prepararemos el estanque. – Dijo papá

El domingo por la mañana construyeron entre todos un precioso estanque con piedras y todo. Lo hicieron lo más parecido a la charca por el bien de las ranas. Lo llenaron de agua y las soltaron.

El padre de Carolina y Erik se dedicaba a proteger las especies animales en peligro. Cuidarían de las ranas hasta que hubiera una charca natural para ellas, donde estuvieran seguras. Pero mientras Erik y Carol disfrutarían de su compañía…

Los niños se pasaban el día observándolas en silencio para no asustarlas. A Erik le impresionó ver cómo lanzaban su larga lengua para capturar insectos.

-¡Qué puntería tienen! ¡Las cazan al vuelo! – decía el niño asombrado. Él sacaba la lengua tratando de imitarlas y su hermana se reía de las caras raras que ponía.

Por la noche el croar de las ranas hacía dormir plácidamente a todos…

Pasó un mes y el padre de Carolina y Erik ya tenía un lugar para soltarlas.

-Estarán muy seguras, es un lugar protegido, nadie podrá cazarlas y podrán reproducirse sin peligro- les dijo papá.

Ese mismo domingo viajaron hasta la charca protegida. Carol llevaba en la caja tres ranas y Erik metió las otras dos en su caja. Estaban emocionados por lo importante que era su cometido.

-Estamos ayudando a una especie animal, les damos protección ¡somos héroes! – dijo carolina a su padre

-¡Siiii! Yo soy Spiderman – gritó entre risas el pequeño Erik

-Estás más loco que una cabra jaja – rió Carol

Cuando llegaron al lugar Erik quiso ser el primero en soltarlas, después le siguió Carolina. Se quedaron mirando cómo las ranas buscaban un lugar donde acomodarse… ¡Qué orgullosos se sintieron de su padre!


-Papá cuando sea mayor quiero dedicarme a salvar animales ¡es algo precioso! – dijo Carolina

-Si yo también quiero, así podré seguir cazando ranas – secundó Erik

-No está bien que caces ranas – dijo papá sonriendo

-¡Pero si es para salvarlas! ¡Las cazo y las salvo papá!

Carolina y su padre se echaron a reír….

Aquella charca era su secreto, sólo ellos podían ir a visitar a sus amigas una vez al mes, aunque a veces llevaban a sus amigos para que las conocieran.

¡Qué bonito resulta ayudar a los animales!

*Cuchu* Safe Creative #1007236903685

jueves, 24 de junio de 2010

Aventuras en el Bosque// El cumpleaños de Pelusilla


El cumpleaños de Pelusilla

*Panda se levantó al amanecer, quería darle una sorpresa de cumpleaños a su amiga la ardilla Pelusilla. Tenía pensado prepararle una fiesta sorpresa. Solo disponía de dos días y muchas nueces que recoger para el gran pastel que pensaba cocinarle él solito. Llevaba un cesto bien grande. Se adentró en el bosque y empezó a buscar.....antes de que Pelusilla se levantase Panda ya había llenado el cesto, y sin perder ni un solo minuto se lo llevó a casa muy satisfecho. ¡Menuda tarta de nueces prepararía!

Escondió las nueces para que Pelusilla no descubriera la sorpresa... "Será mejor que descanse un rato porque esto de madrugar cansa mucho" pensó Panda. Y se tumbó a dormir una siesta.

*Pelusilla que es una ardilla inquieta empezó a buscar sus nueces para el día. Buscó, buscó......buscó y nada encontró. Estaba tan enfadada que no paraba de gruñir entre dientes "Esto no puede ser" "Es imposible" "Aquí está pasando algo muy raro"

-Hola Pelusilla te veo un poco enfadada. - Saludó el señor Topo

-No encuentro ni una sola nuez!!! Alguien ha debido recogerlas muy temprano....hay que ser egoísta para cogerlas todas. Esto es muy raro...

-Pues sí... es muy raro...- dijo el señor Topo - Si me entero de algo te aviso Pelusilla. Ahora tengo que irme.

*El señor Topo fue a ver a su amigo Panda a contarle el enfado de la ardilla. Tenían que hacer algo. Panda escuchó con atención, pero no quería estropear la sorpresa a Pelusilla y no confesó que las nueces las tenía guardadas para una tarta... Puso cara de sorpresa y dijo: Yo no lo veo tan raro....a veces el viento sopla tan fuerte que se lleva todo lo que encuentra.

-Creo que voy a investigar este caso....seguro que esconde algún misterio-. dijo el señor Topo muy serio

-Eso, eso investigue, y cuénteme si se entera de algo..... -Contestó Panda un poco nervioso ante la insistencia de su vecino.

*Panda se puso a trabajar porque la tarta tenía mucho que hacer. Empezó a pelar las nueces para cocerlas en una gran cacerola... Después las sacó del agua caliente y empezó a machacarlas con una piedra para preparar la masa. Se tropezó con las cáscaras varias veces y pensó "Tengo que deshacerme de ellas, lo mejor será tirarlas cuando todos duerman"

*Pelusilla había reunido a un gran número de vecinos . Algo muy, pero que muy gordo estaba pasando en el bosque.

-Tenemos que encontrar al ladrón de nueces.....Ayer recolectó todas las que había, dejándome a mí y algunos más sin nada que comer. Pero eso no es lo peor..... Hoy el señor ladrón ha tirado todas las cáscaras de nuez vacías. Encima se pone chulito!!! Se ríe en nuestra propia cara. ¡Busquemos entre todos a ese listillo!!

-Sí buscaremos entre todos a ver si encontramos una pista... ¡Pongámonos en marcha! - dijo el señor Topo como un verdadero líder.

Se pusieron a buscar entre los restos de las nueces... - Mirad hay restos de nuez por todo el camino. Sigámoslas y llegaremos a nuestro misterioso ladrón chulito -. Gritó un pequeño mono.

Fueron siguiendo el rastro de las nueces y llegaron a casa de Panda...

-Bueno pues la tarta ya está. La guardaré en la despensa y mañana se la llevaré a Pelusilla para celebrar su cumpleaños por todo lo alto.- Dijo Panda muy contento.

Alguien llamó a la puerta y Panda abrió. Se encontró con un montón de amigos que vinieron a visitarle sin avisar. Oh no!!! Toda la casa estaba llena de restos de nueces.....si lo veían descubrirían su sorpresa! Se puso delante de la puerta para evitar que se asomaran dentro....

-Hola amigos ¡Qué sorpresa!

-Hola Panda ¿Podemos pasar? Estamos a punto de descubrir al ladrón de nueces-. Dijo Pelusilla bastante enfadada.

-Bueno verás..... Tengo que marcharme ahora mismo......si, ahora mismo....ejem... a ver a un tío que está muy enfermito. - Contestó Panda casi temblando

El señor Topo se adelantó y dijo. - No seas mentiroso! Tú no tienes ningún tío. Nos estás escondiendo algo...Queremos ver tu casa. Déjanos pasar ahora mismo!!!

Panda agachó la cabeza y se hizo a un lado para dejar el paso libre.

-¿Que significa todo esto? Siempre fuimos buenos amigos...¿Por qué has cogido todas las nueces? ¡Egoísta! - Gruñó Pelusilla a su amigo Panda

- Soy sonámbulo! Si seguro que ha sido eso.... a veces hago cosas dormido. ¡Seguro que ha sido eso! Yo no soy un egoísta...nunca te quitaría tus nueces para comérmelas yo solo.... - El pobre oso estaba muy nervioso por si descubrían la tarta, y encima sus amigos estaban muy enfadados con él.....vaya lío....

Pelusilla muy enfadadísima con su mejor amigo se acercó a él y con rabia le dijo: - No esperaba esto de ti Panda...me has decepcionado. Ya no quiero ser más tu amiga, y no quiero volver a verte nunca más!!! Ah y mañana no te molestes en venir a mi cumpleaños ¡no estás invitado! - Y llorando de rabia se fue sin despedirse. Todos la siguieron en silencio mirando de reojo a Panda....

Pobre Panda. Todo este lío por querer dar una gran sorpresa a su mejor amiga. Le dolió mucho que le creyesen tan egoísta, pero él se lo había buscado por hacer las cosas solo, sin contar con nadie.

*Llegó el cumpleaños de Pelusilla y Panda pensó que después del disgusto que dio a su amiga lo mejor es que no apareciera por el cumpleaños. Cogió la tarta muy temprano y la puso en la puerta de la casa de la ardilla..... y con gran pena se marchó a su casa.

Pelusilla se levantó y salió fuera a ver si encontraba alguna nuez para poder celebrar su cumpleaños, cuando se topó con una gran tarta de nueces en la que ponía Felicidades Pelusi.... Nadie la llama así excepto Panda "He sido una tonta" pensó. Nunca debí desconfiar de mi mejor amigo....él no me ha fallado nunca y yo me comporto como una egoísta. Llamó al señor Topo y se lo contó todo.

-Señor Topo me siento muy avergonzada...tengo el mejor amigo del mundo y no he sabido valorarlo ¿Cómo puedo compensarle? A lo mejor no me perdona

-Vamos Pelusilla, no hay en el mundo mejores amigos que vosotros. Todo el mundo mete la pata alguna vez. ¿Recuerdas cuando Panda se puso cabezota diciendo que tú eras la culpable de que no llegara la primavera? jajajaja. Se le metió en la cabezota que te comiste todas las semillas de las flores....

-Es verdad jajaja Nos enfadamos mucho esa vez.....los buenos amigos a veces también se enfadan. Voy a buscarle ahora mismo.

*Cuando Panda abrió la puerta y vio a Pelusilla con una sonrisa en la cara se puso muy contento.

-¿Te ha gustado la tarta? ¿Te ha gustado? La hice yo solo...para ti. Pero te prometo que cuando quiera hacerte otra tarta dejaré algunas nueces en el bosque...¡Vaya lío he montado! jajaja

-Vamos date prisa que ya están todos esperando a que llegues a mi cumpleaños...este año será el cumple de los dos.

Repartieron la tarta para todos los animales que estaban invitados y fue un cumpleaños inolvidable para Pelusilla porque su mejor amigo hizo algo precioso por ella.

Es maravilloso tener amigos!!! 

*Cuchu* Safe Creative #1006246669819


miércoles, 9 de junio de 2010

Ana tiene un caracol

Ilustración de Esteban Bayo

Ana tiene tres añitos, y es una niña preciosa, alegre y muy divertida.

Un domingo sus papás la dejaron en casa de sus abuelitos a pasar el día.

El verano estaba a punto de empezar, y el jardín se llenó de rosas blancas, rosas , rojas....

Los muros estaban verdes de hiedras y jazmines. Olía muy bien, y se estaba muy fresquito. Las mariposas venían a visitar a la pequeña Ana.... también las libélulas, mariquitas, salamandras y hasta grillos y saltamontes...

Su abuelo y ella siempre se entretenían en mirar a los pequeños insectos. En un rinconcito había un caracol grande.


-¡Abuelo mira....es un caracol, está muy solito!


El abuelo lo cogió y se quedó mirándolo....


-Parece que tiene el caparazón un poco roto-. Le dijo su abuelo


-Pobrecito!!! ¿Porqué no le ayudamos? Le preparamos una caja y cuidamos de su caparazón.... por favor abuelito.


-De acuerdo cuidaremos de....¿Como se llama tu nuevo amigo?


-"Caracolcito".- Concluyó Ana


La niña fue a contárselo todo a su abuela, que sacó enseguida un cajón grande de plástico transparente, con una tapa verde de rejilla, en la que había dos ventanitas transparentes que se abrían y cerraban.

Ana y su abuela salieron al jardín con el cajón y llenaron el fondo de éste con piedrecitas de varios tamaños. Después añadieron tierra, algunas raíces, hojas de hiedra, jazmín, etc.... Añadieron agua para que la nueva casa de "Caracolcito" estuviera completa.....ya se sabe que los caracoles necesitan mucha humedad.

Ana metió al caracol en el cajón y lo llevó a la salita, con la ayuda de su abuela. Se pasó la tarde mirando a su amiguito, que se movía de un lado a otro moviendo sus antenas....


-Abuela tiene una bolita en las antenas, y un puntito en la bolita.....


- Si cielo, son sus ojos


-Vaaaaaya. - Ana estaba encantada con Caracolcito


Cuando llegaron sus padres a buscarla, les enseñó el cajón, y les contó toda la aventura hasta conseguir la casa de Caracolcito. Antes de despedirse, le dijo a su abuela que cuidara de que no se saliera del cajón.


-Mañana vengo a verle abuelita. Cuida de el.


-Vale cariño..... yo me ocupo.


Ana no pudo ir a casa de los abuelos al día siguiente, pero el Martes su mamá la llevó nada más salir del cole a comer con ellos. Vivían muy cerca de su casa.

Fue derecha a buscar su caracol.

-Abuelita no está Caracolcito...no le veo por ninguna parte


-No puede ser....tiene el cajón cerrado


Entonces Ana levantó una hoja de hiedra y por debajo estaba pegado Caracolcito...Pero no se movía. Su abuela le cogió y estaba un poco seco....no salía de su caparazón. Miraron las hojas y no había comido de ninguna. Además el cajón estaba bastante seco....la tierra no tenía humedad.

La abuela de Ana se sintió muy disgustada....se le olvidó añadir un poquito de agua el día anterior.


-¡Ay cariño! pobrecito animal......Corre Ana trae agua.... Dijo la abuelita muy apenada por si se moría el caracol.


Ana echó un vaso de agua encima de Caracolcito..... en un par de minutos empezó a moverse y sacó el cuerpo y las antenas miraron a la pequeña guiñándole uno de sus ojos de bola.


Le pusieron lechuga fresca y empezó a comer y comer hasta que se quedó bien lleno...Ana que no paraba de mirarle, notó como sonreía.....


-Abuela me ha sonreído.


-Acabas de salvarle la vida!!! - Dijo la abuela muy contenta abrazando a su nieta.


-Si.....soy una super héroe ¿a que si?


-Ahora Caracolcito es feliz gracias a tus cuidados....Pero no olvides que cuando se le cure el caparazón, hay que soltarle de nuevo para que sea libre... ¿Vale cariño?


-Si abuelita...le soltaré para que sea muy feliz con una caracolcita. - Dijo Ana muy satisfecha por salvarle la vida a su amiguito.


Cuidó a su caracol una semana. Ya estaba curado. Ana cogió a Caracolcito con mucho cuidado y lo llevó al jardín...le dejó en el mismo lugar que estaba cuando le encontraron. La niña vio como se alejaba su amiguito sintiéndose muy feliz por haberle salvado..... Caracolcito paró un instante y volvió a sonreír.

Desde entonces Ana cuida de todos los animalitos, y cuando ve un caracol siempre recuerda a su amigo Caracolcito, que viene a visitarla de vez en cuando.......


......Y esta historia ha terminado


*Cuchu*

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martes, 1 de junio de 2010

Las Gemelas, el Violín y el Baúl

Por fin llegó el día.
Inma y Almu son gemelas, y les encanta la nieve.... Sus papás les prometieron que si sacaban buenas notas en los estudios, pasarían un fin de semana en una cabaña en medio de la montaña. Las gemelas daban saltos de alegría porque era Viernes y las maletas ya estaban preparadas.
El viaje en el coche se lo pasaron jugando al "veo, veo" y a cantar, contar cuentos.... Hasta que vieron las montañas blancas por primera vez en su vida.

¡Vaya paisaje mas increíble!

Se quedaron con cara de tontas mirando el paisaje.
Almu miró a Inma y empezó a reirse.... -Ja ja ja tienes cara de tontaina! jajaja -. Inma empezó a reirse porque su hermana tenía la misma cara que ella..... con un poco de malicia dijo entre risas - jajajaja pues todos dicen que tenemos la misma cara....somos iguales tontaina jajajajaja.-
Cuando sus padres aparcaron el coche, las dos niñas salieron corriendo a tirarse en la nieve. Empezaron a tirarse bolas de nieve la una a la otra entre risas.

-Niñas ayudar con el equipaje. - Les dijo papá mientras bajaba las maletas del coche. Entraron en la cabaña de madera, donde había un salón muy espacioso con chimenea, un dormitorio con una cama grande para sus papás y otro con dos camitas para ellas; una cocina grande y luminosa con despensa y un cuarto de baño.

Inma entró en la cocina a curiosear. La despensa era una habitacion pequeña llena de estantes vacíos..... ¡Un momento! En un rincón había un violín bastante estropeado. A Inma le resultó muy misterioso ese violín. Lo cogió y corrió a buscar a su hermana.
Almu estaba en el dormitorio toqueteando todo y cotilleando entre los muebles.... Lo que más llamó su atención fue el baúl que estaba debajo de la ventana, enfrente de las dos camas. Trató de abrirlo, pero no pudo por mas que lo intentó.... le resultaba bastante misterioso aquél baúl.

-¡Almu mira lo que he encontrado! Es un violín muy viejo. apuesto a que tiene magia!!! - Gritaba Inma mientras entraba en su dormitorio-.

-Lo que seguro tiene magia es este baúl.....pero no encuentro la forma de abrirlo. Apuesto que está lleno de cosas mágicas. ¿Como porras se abrirá? - Le decía Almu a su hermana mientras buscaba por todas partes la llave del baúl....

-Pobre violín - decía Inma mirando con pena el instrumento de madera - apuesto que perteneció a un apuesto príncipe, que tocaba melodías de amor recordando a su bella princesa, desaparecida por culpa de una malvada bruja......... - Al mover el violín algo sonó en su interior -. Inma lo agitó y volvió a escuchar que algo se movía dentro. Tardó un rato hasta que consiguió que saliera por el pequeño hueco del instrumento. Almu no podía creer que tuviera tanta suerte......

-Es una llave ¡ apuesto a que es la del baúl! - Resolvió Almu llena de esperanza. Su hermana le dio la llave y cuando estaban a punto de meterla en la cerradura del baúl....... - Vamos pequeñajas. Es hora de comer, y vuestro padre ya está sentado en la mesa esperando-. Mamá las sacó del cuarto haciéndoles cosquillas.

Mientras comían Inma contó lo del violín, y Almu lo del baúl y la llave misteriosa. Los papás de las niñas les dieron permiso para abrir el baúl delante de ellos. Hablaron de lo bonita que era la casa..... de lo mucho que les gustaba el paisaje. Quedaron en hacer un muñeco de nieve todos juntos después de comer.

Papá hizo la bola mas gorda, mamá hizo la bola mediana y la puso encima de la grande, y las mellizas hicieron la bola pequeña que sería la cabeza del muñeco....le pusieron dos limones verdes como ojos, la nariz se la hicieron con una patata alargada....y le pusieron una boca sonriendo con un plátano. El gorro de rayas azules y blancas de papá y la bufanda a juego también se lo pusieron. ¡ Quedó genial!

-¿Como le vamos a llamar? - Les preguntó papá.

Las niñas se miraban pensando un nombre.... se cuchichearon varias cosas en el oído y después de llegar a un acuerdo dijeron al unísono:

¡Queremos que se llame Frioso!

Jugaron toda la tarde alrededor de Frioso con la nieve.... Hicieron castillos, puentes, carreteras, y bolas para tirárselas a la cara.......

Antes de cenar fueron por fin a su habitación para abrir el baúl y descubrir sus secretos. Papá y mamá estaban con ellas. Almu cogió la llave y la metió en la cerradura.... dio media vuelta y ¡sorpresa! el baúl se abrió. Estaba lleno de ropa antigua.... y era ropa de niña. Los papás salieron de la habitación y ellas se empezaron a probar aquellos maravillosos trajes..... parecían princesas de cuento. Inma se puso un vestido verde con una falda larga y muy vaporosa... parecía un hada. Almu eligió un vestido rojo con la falda de tul y larga hasta los tobillos, era igual que una princesa.

Almu le dijo a su hermana - Tu serás un hada y yo una princesa...necesitarás una varita mágica, todas las hadas tienen una-. Se volvió al baúl a buscar y encontró un palo de madera..... - Inma esto será tu varita!!
Inma se acercó y dijo... -Esto es el arco del violín....con el se frota en las cuerdas y suena música ¡Es genial! y sin perder un solo minuto se puso a tocar.....

-¡Para ya por favor Inma! Suena horrible.... - Almu no podía soportar tanto ruido.

Inma no hizo caso y siguió tocando, tocando....... La habitación empezó a llenarse de luz, y miles de florecitas blancas flotaban en el aire.......
Las mellizas miraron alrededor de ellas y se dieron cuenta que ya no estaban en su cuarto. Estaban en medio de un campo lleno de árboles, que en lugar de hojas, tenían flores blancas que se desprendían de sus ramas para flotar en el aire.Pero las flores, eran en realidad, copos de nieve con mil formas diferentes que relucían con la luz del sol.
Frente a ellas había un camino que llegaba a una cabaña muy parecida a la suya. Las niñas se miraron, y agarradas de la mano empezaron a recorrer el camino hasta llegar a la cabaña....

Llamaron a la puerta y se abrió sola. Entraron sin decir palabra.... Todo era igual que en su cabaña... los mismos muebles, los mismos adornos....pero sus padres no estaban allí. Pasaron por todas las habitaciones, y al entrar en una que era idéntica a la de ellas sintieron frío.... mucho frío.......

-Mira Almu esa puerta.... nuestra habitación tiene un armario justo en ese mismo lugar. Tengo mucho frío.....

Las pequeñas se abrazaron para darse calor y empezaron a sentir sueño. Se tumbaron en una de las camas y se quedaron dormidas las dos muy juntitas..........

-Niñas, niñas....... os habéis dormido-. Les dijo mamá sonriendo... - Daros un baño que en diez minutos cenamos-. Las dio un beso en la mejilla y salió del cuarto.

Las mellizas se miraban sin entender nada.... de pronto miraron el armario y las dos al mismo tiempo salieron corriendo hacia él. Empujaron y poco a poco consiguieron correrle mas de un metro.....

¡La puerta estaba allí mismo!

Se agarraron de la mano y sin poder contener la curiosidad abrieron la puerta....... Era una habitación redonda, y justo en el centro tenía una escalera de caracol que bajaba a un piso inferior.
Las niñas bajaron la escalera, que se les hizo bastante larga, hasta llegar a un sótano oscuro. Justo al lado de la escalera estaba el interruptor de la luz, Inma encendió y vieron que toda la estancia estaba llena de libros por todas partes.....empezaron a mirar algunos de ellos y descubrieron que eran maravillosas historias que nunca antes habían visto. Hablaban de gente que llegó a esa montaña...con muchas fotos de personas que se parecían a ellas. Incluso había unas gemelas fotografiadas en el dormitorio de ellas.... y miles de historias mas de ese mágico lugar.

Las niñas fueron a contárselo todo a sus padres, que se sintieron muy felices.... Esos libros eran toda la historia del pueblo de la cabaña. Llevaban muchos años perdidos. Se dice que alguien los escondió en una antigua guerra y jamás volvieron a encontrarlos.....

En el pueblo de la cabaña, hicieron una fiesta para ellas en agradecimiento por el hallazgo. Conocieron a todos los habitantes del pueblo y las hicieron una foto para ponerla en uno de esos libros.....

¡Pasaron el fin de semana mas increíble y divertido de toda su vida! ¡Y por si fuera poco descubrieron un gran secreto! ¡Genial!

-Almu apuesto a que en todo esto hubo magia.... - Su hermana miró a Inma y muy segura de lo que pasó dijo.. - Apuesto a que si Inma.

Una anciana que estaba muy cerca de ellas, las acarició la cabeza, y guiñándoles un ojo dijo en voz muy bajita....- Gracias por vuestra magia!!

Y colorín colorado....... hasta el próximo cuento...
*Cuchu* Safe Creative #1006016480613

jueves, 20 de mayo de 2010

Premio Tejiendo Sueños!!

Cada vez que alguien lee uno de mis cuentos, yo me siento premiada. Esta vez el premio ha sido doble, porque mi amiga Patokata del blog:MIS MUSAS LOCAS ha pensado en mi blog para otorgar el premio TEJIENDO SUEÑOS. si pincháis en el nombre de su blog, podréis visitarlo porque está muy bien, además tiene otros blogs que podréis ver. Al recibir el premio el protocolo es que ponga el link del blog que me hace la entrega, y yo tengo que entregarlo a 15 blogs que se lo merezcan....no se si podré darlo a tantos, pero haré lo que honestamente pueda.
Patokata es muy bonito que piensen en una para cosas como esta. Muchos besos.

Premio Tejiendo Sueños!!



Para Rafael Blanco: El Gran Rafael
RAPANUY: CUENTOS Y FANTASIA
Princesa_: PRINCESAS Y CUENTOS
DUNA: DUNA AL DESNUDO
Mar: IN-RA
Raquel: PEQUEÑAS Y GRANDES COSAS
Eurice: EL OSCURO Y POLVORIENTO DESVAN DE MI MEMORIA
PERIKIYO: BARATARIA
S*OL1: EL VIAJE DE LA VIDA
BALOVEGA: balovega
Juanmaromo: Lenguas de Fuego
Maria. Mi Pluma de Cristal
Laura: EL SENTIR DE MI CORAZÓN
Lunallena:SIENTO ARCO IRIS... Y TU?
Anny´s: SERÉ FELIZ A MI MANERA

Espero que os guste el premio y que vengáis a recogerlo..... Muchos besos brillantes a todos.


jueves, 6 de mayo de 2010

La Estrella de Vito

Un gnomo se enamoró de una estrella, y cada noche le ofrecía un regalo esperando que se fijara en él. Se pasaba todo el día buscando algo bonito para ella. Cuando lo encontraba se subía a la montaña mas alta para entregar su regalo.
Se quedaba allí toda la noche hasta que se dormía y cada amanecer el regalo estaba donde lo dejó.... -No le ha gustado. Esta noche le subiré uno mejor. Es una Estrella, no se conformará con cualquier cosa. Y empezaba a buscar de nuevo. Vito -ese era su nombre- no se daba por vencido.
Le llevó flores, perlas, cristales en forma de lágrima, polvo de hada....y mil cosas mas.

Un día que llovía mucho Vito no pudo salir a buscar y para no aburrirse visitó a su amigo Kako. Siempre que se juntaban Vito aprendía cosas nuevas, su amigo era el mas viejo y sabio del Valle Verdeclaro.

-Cuenta como vas con tu estrella Vito ¿Has conseguido algo que le guste?

-Sigo buscando...no ha cogido ningún regalo-. Vito dijo esto un poco apesadumbrado.

-¿Porqué no te vas de viaje? Fuera de Verdeclaro hay lugares maravillosos. Tal vez no esté aquí lo que buscas....- Le aconsejó Kako a su buen amigo.

-¡Claro! Es el mejor de los consejos.... Recorreré los mundos, reinos y aldeas hasta encontrar algo que sea capaz de deslumbrar a mi Estrella.

Preparó un hatillo con sus cosas mas queridas. Una taza de hoja de palmera, un cinturón de raíces de Mimosa y una semilla que heredó de su abuelo y que era su amuleto protector. Al amanecer salió de su pequeña choza y empezó a caminar sin rumbo fijo.

Caminó hasta donde empieza el mar y se acercó al puerto. Vio un barco pesquero y se ofreció como cocinero a cambio de que le llevaran.
Entre los marineros había un joven muy larguirucho y tristón, al que todos llamaban Teo. Vito se acercó a preguntarle el motivo de su tristeza.

-Estoy enamorado de una joven, hija de un rico mercader. Es inalcanzable para un pobre pescador como yo...- Dijo el muchacho resignado al cocinero Vito.

El Gnomo sintió compasión del muchacho. Su historia era parecida a la de él.
A la hora de comer todos los pescadores se sentaron alrededor de la mesa. Vito sirvió los platos con un exquisito guiso, cuando llegó a Teo añadió su semilla al plato. Teo se la comió sin darse cuenta siquiera.
Esa misma noche Teo se levantó a las doce en punto y se tiró al mar.....
Cuando todos los pescadores empezaron a preparar sus tareas el joven salió del agua cargado con un saco de algas. Todos le miraban como si fuera un fantasma.... Teo abrió su saco y sacó un cofre lleno de joyas y perlas, un cofre lleno de monedas de oro y otro lleno de diamantes.... Se quedó mirando a todos y dijo:

-Anoche me levanté porque escuché una llamada. Bajé al fondo del mar y allí estaban tres preciosas sirenas con un cofre en la mano. Cada una me dio un beso y puso el cofre en el saco de algas. Me dijeron que soy muy afortunado porque un gnomo utilizó su magia para que las escuchara. El gnomo les contó mi historia de amor y ellas me entregaron todas estas riquezas. ¡Somos ricos muchachos! Compartiré con todos vosotros los tesoros y aún así tendré riqueza suficiente para casarme con mi amada.

Los marineros le dejaron en una gran isla. Era un lugar precioso lleno de palmeras. Había bosques de palmeras por todas partes. Y cosa curiosa para Vito eran esas piedras grandes en grandes grupos. Pasó muchos días sin encontrarse con nadie. Creía que estaba solo en la isla hasta que vio a un pequeño conejito mirándole como bebía en su taza de hoja de palmera.

-Hola. Pensaba que no vivía nadie mas que yo en esta isla-. Le dijo Vito al conejo.

-Antes estaba yo solo, hasta que has llegado tu. Llevo cien años en esta isla yo solo, desde entonces soy conejo.

-¿Estas hechizado?

- Si. Soy el Rey de esta isla.... El día de mi coronación el brujo me ofreció a su hija como esposa. Era una joven preciosa, pero yo ya estaba enamorado de Mireya, mi prometida. La hija del brujo hizo un juramento sagrado de no casarse hasta que yo la aceptara. Entonces su padre hizo un conjuro convirtiéndome en conejo.... Todos los habitantes de la isla fueron convertidos en palmeras, las casas en piedras y los animales en arbustos.

- Entonces serás conejo hasta que aceptes casarte con la hija del brujo???

- También puedo romper el hechizo comiendo una hoja de palmera. Si lo hago la palmera morirá, y lo peor de todo es que no se quien es Mireya-. El conejo contaba su historia con mucha tristeza.

-¡Vaya historia! No se como podría ayudarte......

-Si me como tu taza de hoja de palmera romperé el hechizo y no morirá nadie.

El gnomo le dio su taza y el conejo se convirtió en un gran rey. Las palmeras volvieron a ser personas y cada cosa volvió a ser lo que era.
En agradecimiento los habitantes de la isla construyeron un barco para Vito, y le entregaron un mapa que le llevaría al Submindo, un lugar insólito visto por muy pocos....

Vito se hizo a la mar y navegó...navegó...navegó hasta llegar a una montaña con una cueva gigante al nivel del mar. Entró en la cueva y fue absorbido a lo mas profundo de la tierra y los mares....
Había llegado al Submundo, ese lugar del que muy poco se sabe. Sus habitantes eran seres muy extraños. Caminaban sin rumbo y luego se daban la vuelta para seguir caminando. A veces alguno de ellos se quedaba parado y empezaba a llorar, luego seguía caminando como si nada. Nadie trabajaba en nada, llevaban una vida sin sentido.


A Vito se le ocurrió que necesitaban tener una ocupación.... ser útiles en algo. Se quitó su cinturón de raíz de mimosa y con su magia de gnomo hizo que la raíz creciera hacia el exterior, haciendo nacer una preciosa Mimosa llena de flores....

- ¡Habitantes del Submundo! Estas raíces necesitan alimentos para mantenerse vivas. Vosotros estais aquí para cuidarlas. Les daréis alimento para que sigan creciendo... cada vez habrá mas raíces que tendréis que alimentar. Si cumplís bien vuestro cometido estaréis embelleciendo el mundo exterior y enriqueciendo el Submundo. Vuestra existencia tendrá una utilidad y seréis necesarios en la naturaleza.....

Los extraños seres empezaron a cuidar las raíces y se sentían cada vez mas felices. Ya no caminaban sin rumbo, todos tenían algo útil que hacer... Su vida ya no era insulsa.
Vito echaba de menos Verdeclaro y un día cualquiera emprendió camino a casa. Pero esta vez llevaba las manos vacías, pues había entregado todas sus pertenencias para ayudar a otros....

Vio a su amigo Kako sentado en la montaña que él se subió tantas noches esperando a su estrella. Vito abrazó a su amigo un buen rato. Luego le contó todas las cosas que había visto.

-Se todo lo que has hecho en tus viajes Vito. Lo del muchacho del barco y las sirenas, lo del conejo que era un rey... y lo del Submundo.

- ¿Como puedes saberlo? Pensaba contártelo mas adelante... Me fui en busca de un tesoro para mi estrella y vuelvo con las manos vacías...

- Vuelves con el mejor de los regalos-. Dijo la Estrella desde lo alto del cielo.- Te he visto todo este tiempo, y se lo contaba a Kako. Eres muy generoso, y no esperas nada a cambio. Has hecho cosas muy valiosas por otros entregándoles tus posesiones sin importarte nada. Ese es el único regalo que una estrella no puede rechazar. Brillaré para ti cada noche durante el resto de tus días, que serán eternos y llenos de felicidad.... Iluminaré tus sueños mientras duermes y siempre te guiaré en tus viajes.

Vito se sintió el gnomo mas feliz del Universo.... Y vivió por siempre junto a su estrella.

*Cuchu* Safe Creative #1005066215817

viernes, 26 de marzo de 2010

El ladrón de lana


Algo muy raro estaba pasando en el pueblo de Paula. En la fábrica de lana había un contenedor donde tiraban las madejas de lana con nudos, o rotas; los habitantes del pueblo solían recogerlas para hacer alfombras o mantas, pero... un buen día se encontraron con el contenedor vacío. Los trabajadores de la fábrica corrieron la voz de que alguien las había robado. Había un ladrón suelto llevándose toda la lana que tiraban.

-¿Para qué querrá tanta lana ese ladrón?- decía la mamá de Paula

-¿Lo meterán en la cárcel mami? - preguntaba Paula muy interesada.

 -No pequeña, en realidad no roba nada. Esa lana no pertenece a nadie y lo mismo que la cogíamos nosotros, puede cogerla cualquiera- explicó su mamá.

 -¿Entonces por qué le llaman "el ladrón de lana" en el pueblo?- preguntó la niña.

-Puede ser porque quien se la lleva está siendo muy egoísta, no deja nada para que lo aprovechemos el resto- contestó mamá.

Una mañana corrió la noticia de que el ladrón ya no estaba en el pueblo. Hacía una semana que no desaparecía lana. Nunca más se supo de aquél curioso ladrón.
Un domingo por la mañana Paula encontró unos regalos en la puerta de su casa, envueltos en papel blanco con lunares de colores. Había uno para ella, uno para papá y otro para mamá. Los abrieron intrigados, no era el cumpleaños de ninguno, ¿quién se los habría enviado?

-¡Mami mira qué bufanda tan bonita, lleva mis colores preferidos!- dijo Paula entusiasmada.

-Vaya! a mí también me han regalado una bufanda preciosa y a papá- contestó mamá mirando las bufandas muy contenta.

En el pueblo todo el mundo había recibido una bufanda envuelta en papel de regalo... ¡Qué misterio!
Paula se puso la bufanda nueva para ir a clase y se sentía muy feliz. Todos en el pueblo se dieron cuenta que al ponerse la bufanda, les invadía un sentimiento de alegría y bienestar. Las bufandas tenían magia...

Llegó la Navidad, y como todos los años, los niños llevaban los juguetes que no usaban a La Cueva del Sol; los mayores dejaban las cosas que no utilizaban... ropas de invierno, zapatos, mantas, alimentos; era una costumbre que tenían desde el principio de los tiempos, sabían que todas esas cosas irían a parar a personas que las necesitaban.

El día de Navidad, todos se reunían en la plaza del pueblo por la tarde, para cantar villancicos. A Paula le encantaba ir, además pasaban parte del año ensayando las canciones en clase de música, y ese día se lucían delante de los padres. Cuando terminaban de cantar los villancicos, empezaba el rito de los agradecimientos; las personas que tenían algo que agradecer, se subían al escenario y daban las gracias públicamente, era una costumbre muy bonita que les hacía sentir bien. Subió al escenario una señora muy guapa, a la que nadie conocía... todos quedaron en silencio.

-Hola a todos... no soy del pueblo, pero os debo mucho y quería daros las gracias por todas las cosas que vais dejando en La Cueva del Sol. Esas bufandas que lleváis, las han tejido personas a las que habéis ayudado con vuestra generosidad, yo les llevé la lana y espero que os hagan muy felices- dijo la señora sonriendo.

Cuando bajó del escenario, todo el mundo se acercó a ella y como por arte de magia desapareció entre la gente. Paula no la olvidó jamás, y cuidó su bufanda toda la vida.

En el pueblo de Paula eran muy generosos y recibieron su recompensa... algún día tú recibirás la tuya.

Y naranja anaranjado, este cuento ha terminado... ¿Os ha gustado?

*Cuchu*

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jueves, 18 de marzo de 2010

Feliz día del padre


El 19 de Marzo es el día del padre. Todos los niños están preparando un regalo en el colegio. Isa está muy triste porque ella no tiene un papá a quien hacer un regalo...

-Si quieres yo te dejo que le hagas un regalo a mi papi- le dijo su mejor amiga para consolarla.

La profesora que las observaba se acercó a Isa.- Cariño hay muchos niños y niñas que tampoco tienen papá. No debes estar triste, seguro que tienes alguien que se merece el regalo del día del padre-. Le dijo a la pequeña.

-Pero si no es mi papá no puedo hacerle el regalo de los papás- dijo Isa con pena.

-¿Cómo que no? ¿Quien ha hecho de papá contigo?-. Preguntó la profesora.
-Nadie....bueno mi mami-. contestó Isa

Su amiguita abrió los ojos muy grandes y dijo: -Pues entonces le haces el regalo a ella!!!

-Eso es...el regalo es para la persona que te ha cuidado tanto como un papá ¿ Tu que piensas Isa? - Le dijo la profe a la niña.
Isa sintió que ya no tenía motivos para estar triste. ¡Que gran sorpresa se llevará su mami! Le hizo tanta ilusión la idea que dijo: Será el regalo mas bonito de todos....el mas bonito!

Isa intentaba imaginar la cara de su mami y le daba la risa ¡tengo la mejor madre del mundo! pensó, mas feliz que una perdiz.
El día 18 salió del colegio con su regalo escondido debajo de la chaqueta y se fue a casa con mamá, mas contenta que nunca por la gran sorpresa que tenía preparada....
¡Por fin es 19 de Marzo!
Isa se levanto al escuchar a su madre trastear en la cocina. Y fue a darle un beso. su madre estaba de espaldas sacando leche de la nevera. Se dio la vuelta y ¡SORPRESA!
Su madre tenía un bigote!!!!

-¡Mamá!- dijo Isa muy sorprendida...
- Cariño hoy soy tu papá....hoy tendrás un papá como todos los niños de tu clase-. Le dijo su mamá con una lágrima resbalando por su cara.
Isa salió corriendo a su habitación y sacó el regalo de debajo de la cama. Volvió a la cocina y con el regalo en la mano dijo a su madre. ¡Felicidades por ser el mejor papá del mundo! y de un salto se subió en sus brazos.

Las dos se sintieron tan felices de tenerse la una a la otra que no olvidaron ese día jamás en su vida.
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*Cuchu* Safe Creative #1003185773942

viernes, 26 de febrero de 2010

Una Excursión muy especial



Jeremías acaba de mudarse a un nuevo hogar, pero está muy triste porque nadie quiere jugar con el....todos van muy bien vestidos, y tienen los mejores juguetes. Jeremías ha querido jugar con ellos, pero no le han dejado porque dicen que es un niño mal vestido...además no tiene juguetes nuevos.

Ahora se siente bastante solo. No entiende que les pasa a los niños de este lugar....en su pueblo todos son amigos de todos y juegan mucho sin usar juguetes.Su madre que se ha dado cuenta de que Jeremías no está bien le pregunta:

-¿Te ocurre algo cielo? te noto triste, y eso no es normal en ti......Si quieres puedes contármelo. Tal vez pueda ayudarte.
-No me gusta este pueblo, aquí nadie juega conmigo....todos tienen juguetes nuevos, y visten con ropa que es muy cara y muy bonita. Por eso no quieren jugar conmigo, no soy como ellos....

La mamá de Jeremías piensa que tiene que hablar con la profesora del niño...a ver si le ayuda un poco. Al día siguiente se acerca al colegio y le cuenta a la señorita Marta el problema de Jeremías.

-No se preocupe......se me está ocurriendo una idea que tal vez solucione este problemilla-. Le dijo la señorita a la mamá de Jeremías.
.............................................................

La señorita Marta convoca a los padres de los niñ@s a una reunión en la clase del colegio.

-Les he pedido asistencia porque vamos a ir de excursión de fin de semana a un campamento. La intención es que los niños tengan una convivencia mas íntima y aprendan ciertos valores.
El campamento que he elegido es uno de los mejores que hay...tiene todas las comodidades imaginables, vamos que es un lugar mas bien lujoso.
Solo que hay una regla necesaria para poder ir......... todos los niñ@s tienen que llevar ropas humildes y calzado humilde. Además no llevarán ningún juguete.

Algunos padres estuvieron encantados con la idea, otros por el contrario se enfadaron mucho ¿ Que mi hij@ se va a vestir de andrajos@? ¡Ni en broma!
Marta consiguió que aceptaran once padres en total....

El día de la excursión todos los peques se subieron en un autobús. Jeremías no se veía distinto de ellos, y eso le gustó mucho. Fueron cantando todo el camino.
Cuando llegaron al campamento y se reunieron en el gran salón de actos, para ser presentados al resto de niños que estaban allí, vieron que todos estaban vestidos con ropas bonitas y ellos no.....

Los niños del campamento dieron un poco de lado al grupo de Jeremías. A él no le afectó mucho porque ya estaba bastante solo en su clase del cole, pero a sus compañeros les hizo sentirse muy mal.

Jorge se acercó a Jeremías que estaba jugando a tirar piedras al río.
-Hola Jeremías ¿me dejas jugar contigo? los niños de este sitio son unos antipáticos y no me hacen ni caso ¿Te quieres creer que no juegan conmigo porque voy vestido así?

-Claro que me lo creo. Vosotros hicisteis lo mismo conmigo. Jorge te sientes distinto con tu ropa vieja? ¿Eres peor que antes?

-¿Que tontería! pues claro que no me siento peor...soy el mismo de siempre, solo he cambiado la ropa. No entiendo a donde quieres llegar Jeremías.

-Si yo me vistiera con ropa cara habríais jugado conmigo cuando llegué al pueblo....me rechazasteis por no tener el mismo aspecto que vosotros. Si tu no eres peor con ropas viejas ¿porqué piensas que yo si lo soy?

Jorge sintió mucha vergüenza por como se había portado con Jeremías. Acababa de darse cuenta que se portó como un idiota y le pidió perdón a su nuevo amigo.

Los demás niños se sintieron muy tristes ese fin de semana...se dieron cuenta que ellos también se portaban mal con los que no visten igual que ellos, y les pareció una tontería grandísima....sintieron vergüenza por haber sido de esa manera.

A partir de entonces todos los niños que fueron al campamento se hicieron amigos de Jeremías, y nunca volvieron a dar de lado a nadie antes de conocerle.....
Jeremías ya no volvió a sentirse triste, y se lo pasaba en grande con sus nuevos amigos.
La señorita Marta preguntó a todos qué habían aprendido de la excursión, y la respuesta fue:

QUE NO HAY QUE DEJAR SOLO A ALGUIEN PORQUE NO NOS GUSTE SU ASPECTO EXTERIOR.....LO QUE IMPORTA REALMENTE ES LO QUE HAY DEBAJO.
Y colorín colorado....espero que os haya gustado

*Cuchu* votar

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