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jueves, 6 de mayo de 2010

La Estrella de Vito

Un gnomo se enamoró de una estrella, y cada noche le ofrecía un regalo esperando que se fijara en él. Se pasaba todo el día buscando algo bonito para ella. Cuando lo encontraba se subía a la montaña mas alta para entregar su regalo.
Se quedaba allí toda la noche hasta que se dormía y cada amanecer el regalo estaba donde lo dejó.... -No le ha gustado. Esta noche le subiré uno mejor. Es una Estrella, no se conformará con cualquier cosa. Y empezaba a buscar de nuevo. Vito -ese era su nombre- no se daba por vencido.
Le llevó flores, perlas, cristales en forma de lágrima, polvo de hada....y mil cosas mas.

Un día que llovía mucho Vito no pudo salir a buscar y para no aburrirse visitó a su amigo Kako. Siempre que se juntaban Vito aprendía cosas nuevas, su amigo era el mas viejo y sabio del Valle Verdeclaro.

-Cuenta como vas con tu estrella Vito ¿Has conseguido algo que le guste?

-Sigo buscando...no ha cogido ningún regalo-. Vito dijo esto un poco apesadumbrado.

-¿Porqué no te vas de viaje? Fuera de Verdeclaro hay lugares maravillosos. Tal vez no esté aquí lo que buscas....- Le aconsejó Kako a su buen amigo.

-¡Claro! Es el mejor de los consejos.... Recorreré los mundos, reinos y aldeas hasta encontrar algo que sea capaz de deslumbrar a mi Estrella.

Preparó un hatillo con sus cosas mas queridas. Una taza de hoja de palmera, un cinturón de raíces de Mimosa y una semilla que heredó de su abuelo y que era su amuleto protector. Al amanecer salió de su pequeña choza y empezó a caminar sin rumbo fijo.

Caminó hasta donde empieza el mar y se acercó al puerto. Vio un barco pesquero y se ofreció como cocinero a cambio de que le llevaran.
Entre los marineros había un joven muy larguirucho y tristón, al que todos llamaban Teo. Vito se acercó a preguntarle el motivo de su tristeza.

-Estoy enamorado de una joven, hija de un rico mercader. Es inalcanzable para un pobre pescador como yo...- Dijo el muchacho resignado al cocinero Vito.

El Gnomo sintió compasión del muchacho. Su historia era parecida a la de él.
A la hora de comer todos los pescadores se sentaron alrededor de la mesa. Vito sirvió los platos con un exquisito guiso, cuando llegó a Teo añadió su semilla al plato. Teo se la comió sin darse cuenta siquiera.
Esa misma noche Teo se levantó a las doce en punto y se tiró al mar.....
Cuando todos los pescadores empezaron a preparar sus tareas el joven salió del agua cargado con un saco de algas. Todos le miraban como si fuera un fantasma.... Teo abrió su saco y sacó un cofre lleno de joyas y perlas, un cofre lleno de monedas de oro y otro lleno de diamantes.... Se quedó mirando a todos y dijo:

-Anoche me levanté porque escuché una llamada. Bajé al fondo del mar y allí estaban tres preciosas sirenas con un cofre en la mano. Cada una me dio un beso y puso el cofre en el saco de algas. Me dijeron que soy muy afortunado porque un gnomo utilizó su magia para que las escuchara. El gnomo les contó mi historia de amor y ellas me entregaron todas estas riquezas. ¡Somos ricos muchachos! Compartiré con todos vosotros los tesoros y aún así tendré riqueza suficiente para casarme con mi amada.

Los marineros le dejaron en una gran isla. Era un lugar precioso lleno de palmeras. Había bosques de palmeras por todas partes. Y cosa curiosa para Vito eran esas piedras grandes en grandes grupos. Pasó muchos días sin encontrarse con nadie. Creía que estaba solo en la isla hasta que vio a un pequeño conejito mirándole como bebía en su taza de hoja de palmera.

-Hola. Pensaba que no vivía nadie mas que yo en esta isla-. Le dijo Vito al conejo.

-Antes estaba yo solo, hasta que has llegado tu. Llevo cien años en esta isla yo solo, desde entonces soy conejo.

-¿Estas hechizado?

- Si. Soy el Rey de esta isla.... El día de mi coronación el brujo me ofreció a su hija como esposa. Era una joven preciosa, pero yo ya estaba enamorado de Mireya, mi prometida. La hija del brujo hizo un juramento sagrado de no casarse hasta que yo la aceptara. Entonces su padre hizo un conjuro convirtiéndome en conejo.... Todos los habitantes de la isla fueron convertidos en palmeras, las casas en piedras y los animales en arbustos.

- Entonces serás conejo hasta que aceptes casarte con la hija del brujo???

- También puedo romper el hechizo comiendo una hoja de palmera. Si lo hago la palmera morirá, y lo peor de todo es que no se quien es Mireya-. El conejo contaba su historia con mucha tristeza.

-¡Vaya historia! No se como podría ayudarte......

-Si me como tu taza de hoja de palmera romperé el hechizo y no morirá nadie.

El gnomo le dio su taza y el conejo se convirtió en un gran rey. Las palmeras volvieron a ser personas y cada cosa volvió a ser lo que era.
En agradecimiento los habitantes de la isla construyeron un barco para Vito, y le entregaron un mapa que le llevaría al Submindo, un lugar insólito visto por muy pocos....

Vito se hizo a la mar y navegó...navegó...navegó hasta llegar a una montaña con una cueva gigante al nivel del mar. Entró en la cueva y fue absorbido a lo mas profundo de la tierra y los mares....
Había llegado al Submundo, ese lugar del que muy poco se sabe. Sus habitantes eran seres muy extraños. Caminaban sin rumbo y luego se daban la vuelta para seguir caminando. A veces alguno de ellos se quedaba parado y empezaba a llorar, luego seguía caminando como si nada. Nadie trabajaba en nada, llevaban una vida sin sentido.


A Vito se le ocurrió que necesitaban tener una ocupación.... ser útiles en algo. Se quitó su cinturón de raíz de mimosa y con su magia de gnomo hizo que la raíz creciera hacia el exterior, haciendo nacer una preciosa Mimosa llena de flores....

- ¡Habitantes del Submundo! Estas raíces necesitan alimentos para mantenerse vivas. Vosotros estais aquí para cuidarlas. Les daréis alimento para que sigan creciendo... cada vez habrá mas raíces que tendréis que alimentar. Si cumplís bien vuestro cometido estaréis embelleciendo el mundo exterior y enriqueciendo el Submundo. Vuestra existencia tendrá una utilidad y seréis necesarios en la naturaleza.....

Los extraños seres empezaron a cuidar las raíces y se sentían cada vez mas felices. Ya no caminaban sin rumbo, todos tenían algo útil que hacer... Su vida ya no era insulsa.
Vito echaba de menos Verdeclaro y un día cualquiera emprendió camino a casa. Pero esta vez llevaba las manos vacías, pues había entregado todas sus pertenencias para ayudar a otros....

Vio a su amigo Kako sentado en la montaña que él se subió tantas noches esperando a su estrella. Vito abrazó a su amigo un buen rato. Luego le contó todas las cosas que había visto.

-Se todo lo que has hecho en tus viajes Vito. Lo del muchacho del barco y las sirenas, lo del conejo que era un rey... y lo del Submundo.

- ¿Como puedes saberlo? Pensaba contártelo mas adelante... Me fui en busca de un tesoro para mi estrella y vuelvo con las manos vacías...

- Vuelves con el mejor de los regalos-. Dijo la Estrella desde lo alto del cielo.- Te he visto todo este tiempo, y se lo contaba a Kako. Eres muy generoso, y no esperas nada a cambio. Has hecho cosas muy valiosas por otros entregándoles tus posesiones sin importarte nada. Ese es el único regalo que una estrella no puede rechazar. Brillaré para ti cada noche durante el resto de tus días, que serán eternos y llenos de felicidad.... Iluminaré tus sueños mientras duermes y siempre te guiaré en tus viajes.

Vito se sintió el gnomo mas feliz del Universo.... Y vivió por siempre junto a su estrella.

*Cuchu* Safe Creative #1005066215817

lunes, 21 de septiembre de 2009

Laura La Mimo


Laura la Mimo está muy triste, siempre llora. Unos días llora por todo, y otros días llora por nada...solo llora y llora.....
Nadie sabe qué le pasa a Laura. Antes era una niña muy alegre, divertida y sobre todo muy mimosa, por eso la llaman todos Laura la Mimo. Siempre ha tenido mucha facilidad para hacer reír. Sabe ser graciosa. En el pueblo dicen que debería ser artista, porque talento no le falta.
Su llanto es todo un misterio, nadie sabe porqué llora tanto.Una mañana salió a coger flores y volvió tan llorosa que no ha vuelto a salir al campo.

El hermano de Laura decide que lo mejor es investigar a ver si se entera que le pasó a su hermanita.
Por el camino se tropieza con un caracol....
- Hola soy Veloz...
- ¿ Veloz ? pero si los caracoles son muy lentos, todo el mundo lo sabe.
- Pero yo soy el mas veloz de los caracoles, por eso me llamo Veloz.
- Ahhh.... Yo me llamo Kiko.
- Y que se te ha perdido por aquí ?- pregunta Veloz
- Quiero saber porqué mi hermanita llora tanto..... Un día volvió a casa llorando y desde entonces no ha parado.

El caracol que conoce muy bien el lugar se acerca despacio a Kiko y dice en voz muy baja... - Pssss... pssss... acercate -. Kiko acerca su oído al caracol y escucha. - En el bosque vive el duende Cebollón, le llaman así porque nació de una cebolla. Seguro que fue quien hizo llorar a tu hermana.Tiene muy mal genio, se enfada mucho si entras en su huerto de cebollas, no debes tocarlas o te hechizará con el lloro eterno.
- Y como puedo encontrarle, el bosque es muy grande y puedo perderme sin llegar a ver a Cebollón.
- Subeme encima de tu hombro y yo te guío-. Contesta el caracol

Kiko solo tiene ocho años y nunca se alejó tanto de casa ¿como pudo ser que Laura con cinco añitos llegara hasta el bosque ella solita? Tendría que estar mas atento de ahora en adelante...
Subió al caracol en su hombro y dijo:
- En marcha!! Cuanto antes empecemos a buscar, antes llegaremos a ese duende malhumorado...

..................................................................

Laura está asomada a la ventana llorando y llorando. Por mas que lo intenta no puede para de llorar.....entre lágrima y lágrima ve a su hermano acercándose al bosque ¡ madre mía tengo que impedir que vaya! piensa Laura muy preocupada, y sale corriendo a buscar a su hermano.

Corre y corre intentando alcanzarlo, pero las lágrimas de sus ojos no le dejan ver con claridad y pierde la pista de Kiko....empieza a oscurecer y Laura no quiere volver a casa sin su hermano....no quiere que se tope con Cebollón, ese duende amargado..... ¡con una llorona en la casa es mas que suficiente! Como está nerviosa con sus pensamientos no mira por donde va y tropieza contra una gran cabeza de ajos....

- No te atrevas a tocar mis ajos niña!
Laura mira a todas partes buscando a quien le habla, pero no consigue ver mas que sus lágrimas...
- Niña! que no pises mis ajos ¿ acaso estas sorda ?
Laura vuelve a mirar y ve que al lado de su pie izquierdo hay un gnomo muy gruñón moviendo mucho los brazos.
- Perdona, no he tropezado a posta....son mis lloros que no me dejan ver bien.- Dijo Laura la Mimo
- Apuesto a que eso es cosa de ese duende que siempre está enfadado ¿ como se llama ? .... ahCebollón...jajaja que nombre mas feo.- Dijo el gnomo a la niña.
- Pues si ha sido él quien me ha hechizado, y todo porque me caí encima de una cebolla. Le pedí perdón y no sirvió de nada, y ahora me paso todo el tiempo llorando y llorando. ¿ Y tú quien eres? - Dijo Laura
- Soy el gnomo Carajo, porque tengo cara de ajo jajajaaajja
-¿ Y no podrías ayudarme ? es terrible vivir llorando todo el tiempo....- preguntó Laura al gnomo
- Lo haré si tu haces algo por mí. Tienes que conseguir una cebolla del duende y traérmela, si lo haces te ayudaré en lo que quieras.
- De acuerdo, haré lo que pueda .- Dijo Laura, y volvió por donde había venido en busca de Cebollón.
Ya es casi de noche y Laura está muy asustada....el bosque se ha vuelto muy oscuro....oye pasos y se esconde detrás de un arbusto ¡es Kiko! ahora ya no tiene miedo, su hermanito cuidará de ella y la ayudará a coger la cebolla.
- Hola Kiko -. Laura se abraza a su hermano emocionada por haberle encontrado.
- ¡Laura! pero ¿ qué haces aquí ? pensaba que estabas en casa.....
-Perdoname.....te vi entrar al bosque y me dio miedo que te tropezaras con el duende malo. No quiero que te haga llorar a ti también.
- Será mejor que busquemos un sitio para pasar la noche y mañana veremos qué hacer....
- Si....yo estoy cansada -. Laura contó a su hermano lo del gnomo Carajo, Kiko se quedó muy intrigado...¿ para qué quería una cebolla ? ¡cosas de gnomos! pensó.
Se acomodaron en un montón de pajas que había en un claro del bosque y se quedaron dormidos. El caracol Veloz se quedó vigilando toda la noche.

Al amanecer Kiko despertó a Laura y siguieron buscando a Cebollón con la ayuda del caracol Veloz. Laura sentía hambre porque no había desayunado.
- Paremos aquí mismo .- Dijo Veloz y les acercó a un árbol lleno de ricas peras....Laura y Kiko desayunaron y notaron como crecía la energía en su cuerpo.

Kiko estaba muy preocupado por sus padres....ojalá pudiera decirles que están bien.Lo mejor sería darse prisa para volver a casa cuanto antes. Cogió a Veloz y dijo: ¿ Por donde tenemos que ir ahora ?-. El caracol les guió por caminos muy estrechos y por fin llegaron al huerto de cebollas. Antes que se acercaran mas el duende Cebollón empezó a dar saltos de un lado a otro muy nervioso.- No os acerquéis a mis cebollas! - gritó a los niños
Kiko dijo al duende - Solo quiero hablar contigo.....no tocaré nada, te lo prometo.
- jajajaja yo no hablo con niños, los hago llorar.... - dijo Cebollón
- ¿ Porque los haces llorar? - preguntó Laura llorando...
- Pueeees....no lo se, es una costumbre que tengo - contesta el duende un poco sorprendido.

Kiko se acercó un poco mas al duende y dijo- Has hecho llorar a mi hermana...podrías hacer algo para ayudarla ?
- ¡Yo no ayudo a los niños, los hago llorar!
- Eres un duende malo - dijo Laura
El duende empezó a reírse y Kiko aprovecho para coger una cebolla y salir corriendo....corrían y corrían sin parar. Cuando ya estaban muy lejos pararon a descansar.

- Tenemos que ir a ver al gnomo Carajo - dijo Laura a su hermano. Pensaba pedirle que le quitara el llanto a cambio de la cebolla...
Cuando llegaron el Gnomo Carajo estaba echándose la siesta en una gran cama de ajos. El caracol Veloz se acercó y le susurró al oído ¡Despierta!

- ¿ Pero quien se atreve a despertar a Carajo ? Vaaaaaaya, si es la niña llorona ¿ y mi cebolla ?
- Te la daré si a cambio me quitas el llanto ¡estoy harta de llorar! - Laura enseñó la cebolla al gnomo.
- ¿ Para que quieres una cebolla ? - preguntó Kiko
- Porque estoy harto de comer todo con ajo...la cebolla me gusta mucho, pero Cebollón es un egoísta y no quiere cambiarlas por ajos. Esta cebolla la plantaré y así no tendré que pedirle nada a nadie, y seré mas feliz jajajaja....
- Entonces estas dispuesto a quitar el llanto a mi hermana?- dijo Kiko
- Pues claro! Comete un ajo y yo haré el resto.... - Contestó Carajo muy contento por su cebolla.

A Laura siempre le quitaba si mamá los ajos de la comida porque no le gustan nada, nada, nada ¡Y ahora tiene que comerse un ajo crudo! aaggg que ascooo....
Kiko que conoce muy bien a su hermana ya se imagina lo que está pensando y le dice con cariño:
- Vamos Laura será un ajo y dejarás de llorar.....a veces tenemos que hacer cosas que no nos gustan por nuestro bien.
- ¡De acuerdo! -. Laura se comió el ajo y ¡sorpresa! Sabe a nubes de fresa....que rico ¿ podrías darme mas ?

Sin darse cuenta Laura ya no lloraba, el ajo rompió el hechizo. El gnomo que aunque un poco gruñón era muy bueno con los niños le regaló un saquito de ajos..

- No pierdas los ajos, son mágicos. Tienes que sembrarlos y crecerán ajos con sabor a golosinas, sus poderes son muy beneficiosos porque protegen de los hechizos del duende Cebollón. Si cenas con un ajo soñarás cosas preciosas, nunca estaréis enfermos y siempre estaréis felices....
- Muchas gracias - Laura le dio un beso a Carajo muy contenta.

............................................................

Emprendieron el camino a casa guiados por Veloz...
Kiko estaba muy preocupado por sus padres, ningún niño debe irse solo de casa porque es muy peligroso. El caracol que le leyó el pensamiento dijo muy serio: - Tienes razón Kiko, un niño no se debe ir solo a ninguna parte, y mucho menos al bosque, siempre debe estar un adulto acompañando.....pero Laura y tú no estabais solos, yo os he acompañado y vigilado, aunque sea un caracol soy adulto.

Llegaron a casa y sus padres corrieron a darles un gran abrazo. Resulta que no estaban preocupados porque sabían que Veloz los cuidaba, se lo contó la oruga Puri, muy amiga de que los padres de Laura y Kiko....

Laura ha vuelto a ser la niña mimosa y juguetona de siempre ¡y le encantan los ajos! jeje.......sus papás los sembraron y ahora tienen una tienda de ajos de mil sabores.

Y colorín colorado.....espero que os haya gustado.

*autor*Cuchu*Septiembre 2009* votar

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